martes, 1 de julio de 2014

La Gran Estafa, versión express

A veces leemos o aprendemos algo que tiene tanto sentido que acabamos con la sensación de que, en el fondo, ya lo sabíamos.

Es algo que no ocurre muy a menudo, y a mí me ocurrió con lo que te voy a contar aquí.

¿De qué se trata?
Voy a contar de una forma muy simplificada una teoría que explica el "por qué" de las recurrentes burbujas y recesiones que asolan a las economías mundiales desde hace siglos, y que tanto sufrimiento causan a millones de personas. Una incongruencia tan evidente que te dejará aturdido (que, por supuesto, no es descubrimiento mío, más tarde te daré las referencias).

De ser acertada esta explicación, esto que te voy a contar sería la mayor aberración que ocurre legalmente desde que se abolió la esclavitud.

¿No estarás exagerando un poco?
Dímelo tras leer el artículo.

Tienes mi atención, continúa...
Empecemos por el principio: los bancos.

Simplificando mucho, en su origen, los bancos son lugares donde los ciudadanos depositaban su oro para su custodia. El banco le daba al depositante unos papeles con unas cantidades escritas, algo así como unos "justificantes". Más tarde, cuando el depositante quería recuperar el oro, no tenía más que presentar esos "justificantes", y el banco le daba la cantidad de oro que había escrita en ellos.

En virtud de la confianza que los ciudadanos tenían en dichos justificantes (papeles sellados por el banco), el depositante podía usarlos para pagar como si del propio oro se tratase, porque después el receptor podía ir con ese papel al banco y retirar la cantidad de oro que había escrita en él. Por acuerdo social, esos papelitos se convierten de facto en "dinero".

Lo que ocurre eventualmente es que los bancos se dan cuenta de que los portadores de esos "papeles" rara vez retiran el oro. Los papeles empiezan sencillamente a cambiar de manos en las operaciones comerciales, mientras el oro reposa plácidamente en las instalaciones del banco.

Es entonces cuando a los banqueros se les enciende la bombilla: "¿qué tal si en vez de tener todo este oro aquí muerto de risa, lo prestamos y sacamos un beneficio con ello?"

Brillante, ¿no? Pero hay más: dado que la sociedad atribuye valor a los papelitos (la cantidad de oro que tienen escrita), el banco ni siquiera tiene que tocar el oro: presta papelitos directamente. El banco comienza a emitir papelitos sin recibir oro, y además puede emitir tantos como quiera, porque "nadie viene nunca a por el oro".

¿Y cuál es el problema?
El hecho de que haya más y más papelitos en circulación, pero los mismos bienes y servicios que antes, hace que, por acción del mercado, hagan falta cada vez más papelitos para comprar lo mismo, es decir, los precios (y los sueldos) suben de manera artificial e injustificada, fenómeno que hoy día denominamos "burbuja".

Eventualmente, los comerciantes observan que resulta más barato comprar los bienes en otro país cuyos productos no han sufrido esa inflación. En esas transacciones, los comerciantes extranjeros, bien demandan directamente oro como forma de pago, o bien aceptan los papelitos que después intentan canjear por oro ellos mismos. El problema está en que, como hemos visto, hay muchos más papelitos que oro.

Llega un momento en que el banco no tiene suficiente oro para canjear papelitos, lo cual les hace perder todo su valor y, obviamente, dejan de aceptarse como forma de pago. Entonces el público se encuentra con un montón de papel inútil en sus manos, y sin su oro. Nos encontramos ante la primera crisis financiera de la historia.

Me suena este cuento, pero... ¿qué me importa a mí lo que sucedió en tiempos de Matusalén?
Fast-forward hasta 1844, Inglaterra.
Eventualmente, el legislador reconoce que cuando los bancos emiten moneda sin respaldo de oro, están cometiendo un fraude (como intuitivamente cualquiera puede comprender). Un fraude que, además, tiene consecuencias para la economía, como la aparición de "burbujas" y "crisis financieras", que acarrean un gravísimo perjucio para toda la población.

Para enmendarlo, el 19 de Julio de dicho año se promulga la Ley de Peel, que constituye la base de
todos los sistemas bancarios modernos. Esta ley prohibe explícitamente la emisión de papel moneda (nuestros papelitos) sin respaldo de la misma cantidad de oro en las instalaciones del banco. Esto técnicamente se llama "coeficiente de caja del 100%".

Ah, muy bien. Entonces, problema solventado, ¿no?
Por desgracia, la reforma fue un fracaso ya que se siguieron produciendo burbujas y bruscas recesiones, pero los teóricos económicos reconocidos en la época no acertaban a explicar por qué.

Hoy día, la Teoría Económica ha alcanzado un grado de madurez suficiente para comprender con precisión el mecanismo que hay detrás de dichas burbujas y recesiones.

Te escucho...
Resulta que, además de imprimiendo papelitos, los bancos estaban emitiendo moneda usando otra fórmula que los teóricos y legisladores de entonces no acertaron a identificar: se trata de los depósitos bancarios "a la vista" (la cuenta corriente de toda la vida, vamos).

El depósito "a la vista" es un contrato con el banco para prestarte un servicio: guardar tu dinero. Pero ese dinero sigue siendo tuyo, no se lo prestas. Lo consideras parte de tu haber, a tu entera disposición.

El problema es que, como pasaba con el oro, los bancos hacen una observación inteligente: nunca vienen todos los clientes a la vez a retirar sus depósitos.

Es por ello que  los bancos comienzan a prestar algo que no es suyo: tu depósito. Es decir, comienzan a funcionar con un sistema llamado de "reserva fraccionaria": mantienen en caja una pequeña fracción de lo que depositan los clientes para hacer frente a retiradas de efectivo, y el resto lo prestan.

Pero a mí el banco me paga un pequeño interés por mis cuentas corrientes, entonces es como si le hiciera un préstamo, ¿no?
En absoluto, no es como si hicieses un préstamo porque tú, en tu tesorería, en tu haber, cuentas con ese dinero como si estuviese en tu bolsillo. Tienes total disponibilidad de él. Es moneda real que tú posees. El banco te paga un interés por la competencia entre bancos para captar esos fondos, y porque al prestarlo después y sacarle rentabilidad, puede permitírselo.

Vale, no es un préstamo, pero no entiendo por qué dices que con la reserva fraccionaria los bancos emiten moneda.
Te lo explico. Supongamos que tú depositas 50.000 euros en el banco, pero no se los prestas, mantienes la completa disponibilidad de ese dinero, es como si los tuvieras en el bolsillo.

El banco conserva una fracción de ese dinero para hacer frente a retiradas, y el resto lo presta a un tercero. Supongamos que presta 45.000 euros al señor López. Ahora el señor López, en virtud del préstamo, considera, con todas las de la ley, que tiene 45.000 euros a su plena disposición. Y tú consideras, con todas las de la ley, que tienes 50.000 euros a tu entera disposición. El banco acaba de generar de la nada 45.000 unidades monetarias, y se ha quedado más ancho que largo.

Por su parte, el señor López emplea esos 45.000 euros en comprarse un tractor. Con los beneficios que va a hacer trabajando la tierra, será capaz de devolver el préstamo al banco.

El vendedor del tractor recibe esos 45.000 euros, y los mete en su banco, en su cuenta corriente. De nuevo, no es un préstamo. El vendedor del tractor considera que tiene ese dinero a su entera disposición, depositado en el banco para su simple custodia.

Ahora bien, este segundo banco, que también funciona con reserva fraccionaria, vuelve a prestar una parte de ese dinero, por ejemplo, 40.000 euros, al señor Míguez. La situación final es la siguiente:

Tú tienes 50.000 euros en el banco a tu entera disposición.
El vendedor del tractor tiene 45.000 euros en el banco a su entera disposición.
El señor Míguez ha recibido un préstamo de 40.000 euros que tiene a su entera disposición.

A partir de tus 50.000 euros iniciales, ahora hay en circulacion 135.000 euros. Y cuando el señor Míguez use esos 40.000 euros, acabarán a su vez en otro banco, que volverá a prestar parte, aumentando aún más la oferta monetaria.

El banco está emitiendo moneda como hacía con los papelitos sin respaldo de oro.

¿Y qué pasa si retiro mis 50.000 euros iniciales?
El banco tiene suficientes reservas del resto de clientes para darte sin problemas tus 50.000 euros. El sistema se basa en la premisa de que los clientes no retiran sus depósitos simultáneamente (en este caso, el banco no tendría suficiente dinero para satisfacer todas las retiradas, igual que en el caso del oro).

Vale, me estaba haciendo el despistado. Pero en realidad hace años que conozco esto de la "reserva fraccionaria". De hecho, todo el mundo lo conoce. Es una práctica totalmente transparente y legal.
En efecto, lo es. Lo es porque cuando se promulgó la Ley de Peel, los legisladores se dieron cuenta del fraude que suponía emitir papel moneda sin respaldo, pero no se dieron cuenta de que la emisión de depósitos tenía el mismo significado económico. Por tanto, por un absurdo error histórico heredado hasta nuestros días, esta práctica es legal. Por surrealista que parezca.

¿Me estás diciendo que la legalidad de la reserva fraccionaria es fruto de un error?
Esto es exactamente lo que te estoy diciendo. El objetivo de La Ley de Peel era que los bancos no emitiesen moneda sin respaldo, pero se le olvidó (por desconocimiento) incluir los depósitos con reserva fraccionaria en la ley.

La reserva fraccionaria, además, está tan arraigada en el subconsciente colectivo que la gente no sólo acepta su legalidad, sino que les parece "lógico", e incluso "necesario". Más tarde profundizaremos en esto.

Por ahora sólo diré que únicamente un tipo de organizacion en el mundo goza de este privilegio legal (poder prestar algo que no es suyo): los bancos.

Supone además una violación del derecho tradicional, y un atentado contra el sentido común.

Bueno, tampoco te pongas así. El dinero es algo "especial",  lo que hacen los bancos es "aprovechar" esos recursos que de otra forma estarían "desaprovechados". De hecho, si te das cuenta, es útil, mira: yo obtengo mi pequeño interés, el banco obtiene una rentabilidad, y el señor López obtiene el tractor que tanto necesitaba, ¡todos contentos! ¿dónde está el problema?
Violar los principios inmanentes y tradicionales del derecho nunca es "gratis". Y la "reserva fraccionaria" supone una violación del derecho de propiedad que, como cabía esperar, provoca importantes consecuencias negativas en los procesos de interacción social. De estas consecuencias hablaremos en la segunda parte de este artículo.

domingo, 1 de junio de 2014

El triunfo del populismo y la derrota de las ideas.

Corren malos tiempos para el debate intelectual y la aproximación racional a los problemas.

Tras el revuelo generado por la irrupción de Podemos en el parlamento europeo, creo que es bueno pararse a reflexionar sobre las propuestas de su programa. En este post intento desgranar algunas de las medidas económicas de este partido, y cómo afectarían a la economía del país.

- Reducción de la edad de jubilación a los 60 años: el dinero con el que se pagan las jubilaciones no sale del aire, sale del salario de los trabajadores que están en activo. Teniendo esto en cuenta, la edad de jubilación en el actual sistema de pensiones (denominado "de reparto") no depende de lo que los políticos tengan a bien otorgarnos en su magnánima generosidad, no. La edad de jubilación depende ni más ni menos que de la proporción entre trabajadores y jubilados, que en última instancia depende de la pirámide poblacional del país, que es la que se pinta aquí (fuente):




Este dato, que corresponde a 2007 (ahora es un poquito peor) plantea un futuro muy preocupante: no es que sea inviable la jubilación a los 60 años, es que está en peligro el sistema de pensiones en sí. Esto es una medida populista que no soluciona el verdadero problema de los sistemas de pensiones "de reparto". 
Para más información sobre este tema, recomiendo la lectura de este artículo, que explica con claridad la problemática, que excede largamente los objetivos de este artículo. Recomiendo también la lectura de este libro para entrar más en detalle sobre este interesantísimo y preocupante tema que Podemos trata de manera tan irresponsable.

- Derecho a una renta básica para todos los ciudadanos "por el mero hecho de serlo": lo mismo de antes, el dinero sale de nuestros bolsillos, y esa renta básica no nos la van a regalar los políticos, no, esa renta básica saldría de los impuestos que se retienen a empresas y trabajadores, repartiendo la riqueza de manera injusta, en lugar de en función de lo que cada uno aporte a la sociedad (con su trabajo, esfuerzo, talento, etc). No solo fomentaría y premiaría la mamandurria, castigando de paso al que produce, sino que además pasa lo de antes, hay un muro matemático, lo que le das a uno, se lo estás quitando a otro, y si no hay suficiente de donde quitar, no tendrás para dar.

- Prohibición de despedir a empresas con beneficios: el hecho de que a las empresas se les pongan obstáculos para despedir, implicará que se lo pensará más antes de contratar. Esto no ayudará a bajar el paro. Por otra parte, el hecho de que una empresa tenga contratada a una persona que no necesita, y que por tanto no produce, es un desperdicio de potencial para la sociedad, porque esa persona podría estar produciendo en otro lugar donde sí se le necesite, aportando riqueza a la sociedad, sumando en vez de restando. Pero hay más, que se le obligue a mantener esos costes a la empresa mientras haya beneficios, puede implicar que cuando entre en pérdidas sea demasiado tarde para ella, haya perdido posición respecto a la competencia, y llegue incluso a quebrar, o a necesitar despedir muchos más trabajadores que antes. Pero hay más, como comento en este otro artículo, la crisis económica es básicamente la asignación de recursos a proyectos erróneos. Esta situación necesita ser corregida, se necesita una reestructuración del esquema productivo de la sociedad, y, para ello, es necesario un mercado laboral flexible que permita que esta reestructuración sea lo más rápida posible.

- Incremento del salario mínimo interprofesional: A todos nos gustaría un salarios mínimo lo más alto posible, que nadie cobre menos de 5000 euros, por ejemplo. ¿Por qué no? Pues porque como casi todo en la vida, tiene consecuencias. Para empezar, quizá a la empresa no le compense contratar a un trabajador por ese salario mínimo, cuando sí la habría contratado por menos. Esto va contra la creación de puestos de trabajo. Por otra parte, al aumentar los costes de las empresas baja su competitividad, tienen que subir los precios (que todos pagamos) y daña las exportaciones (ya que a las empresas les sale más caro producir, tienen que vender más caro, y por tanto son menos competitivas respecto a otras empresas extranjeras). Pero además de ser dañina para la economía, no va en la dirección de arreglar el mayor problema del país (el paro) sino en dirección contraria.

- Establecimiento de un salario máximo: ésta es posiblemente una de las propuestas más perversas del programa electoral. En este país, en lugar de admirar a las personas que por su talento o esfuerzo tienen sueldos altos, y tomarlos como referencia para nuestro propio crecimiento profesional, lo que hacemos es envidiarles y querer limitar la cantidad de dinero que reciben, cuando ese dinero ni siquiera sale de nuestro bolsillo. Es absurdo, es la empresa la que le está pagando, ¿acaso tú vas a cobrar más porque otro cobre menos? Pero hay más, esto provocaría que el mercado laboral español perdiese aún más atractivo, los mejores profesionales nacionales tenderían a abandonar el país en busca de mercados laborales no intervenidos, lo cual, obviamente, tiene un coste para las empresas. Además de que es un ataque a la libertad, ¿por qué si alguien me quiere pagar 10 mil euros no va a poder hacerlo si considera que yo le aporto ese valor? ¿Qué problema estás solucionando con eso? 

- Semana laboral de 35 horas: ¿a quién no le gustaría trabajar menos por el mismo dinero? ¡Los que no votamos a Podemos debemos estar locos! No lo estamos, y explico por qué. La semana laboral la puede poner en 35, 30, o 20 horas, o 10. Ahora bien, esto tiene consecuencias. Este tipo de medidas se pueden plantear en una economía saludable, que se puede permitir reducir la productividad de sus empresas sin ponerlas en peligro. En una economía rota como la española, no sólo no es recomendable, sino que además no arregla ninguno de los problemas que sí tiene (en especial, el paro), y acrecenta los que ya tiene. Yo quiero unas medidas que solucionen los problemas de la economía, no medidas populistas que vayan a por el voto fácil sin solucionar los problemas que sí tenemos.


- Conversión del Banco Central Europeo en una institución democrática: los bancos centrales no es que deban ser democráticos, es que no deberían existir. El tipo de interés (precio del dinero) no debe ser decidido por una autoridad, porque esa autoridad no tiene la información necesaria para tomar esa decisión. El precio del dinero es el indicador que comunica ahorradores con inversores, y que por ser el indicador más importante de la economía, debería ser el menos intervenido y manipulado (función principal de los bancos centrales). Para más información, vuelvo a remitir a este otro artículo donde se trata el tema con más extensión.

El programa de Podemos tiene algunas muy buenas ideas, pero, como si de un Caballo de Troya se tratase, viene envenenado con una serie de propuestas económicas irresponsables que socavarían seriamente la riqueza de las personas.


martes, 31 de mayo de 2011

Asco

Asco, bochorno, impotencia y vergüenza.
Creo que nunca había estado tan cabreado con mi país como ahora mismo.

Lo que ha ocurrido el viernes en la Plaza de Cataluña ha superado mi umbral de tolerancia. Los vídeos que se han ido filtrando (como éste) han herido mi sensibilidad hasta el punto de afectarme personalmente, vivo cabreado, en un estado de estrés constante desde el viernes. Y además sospecho que no soy el único.

Los porrazos que esta jauría de perros rabiosos (con perdón para los perros rabiosos) han descargado sobre cientos de manifestantes pacíficos, de todas las edades, me han dolido casi como si me los dieran a mí.

Como ciudadano me siento agredido y ultrajado por los Mossos d'Esquadra aunque no estuviera allí. El daño que este cuerpo de seguridad ha infligido a la sociedad ha sido enorme. Han socavado la confianza que tenía en ellos, y ha hecho mella incluso en la confianza que tenía en el resto de cuerpos de seguridad del estado (que no es poca). Ignoraba que nuestra "seguridad" estuviese en manos de una panda de bastardos desalmados que son cualquier cosa menos profesionales.

Sé que no todos son así, y que hablamos de un porcentaje que quiero creer "bajo", pero lo suficientemente elevado como para que sea necesario "tomar medidas".
Sé que hay una gran cantidad de agentes con capacidad suficiente para asumir con responsabilidad la autoridad, que ahora mismo están hundidos y avergonzados por lo que sus compañeros han hecho.

Pero una vez asimilado y digerido el shock de las imágenes filtradas, viene algo casi peor: la permisividad del sistema. No doy crédito al observar que no ha habido NINGUNA CONSECUENCIA DE NINGÚN TIPO!!! Nadie ha sido expulsado del cuerpo, nadie ha sido destituido, nadie asume responsabilidades, nadie dice nada, los periódicos ya empiezan a hablar de otras cosas, y aquí paz y después gloria, como si no hubiera pasado nada, cuando esos chavales cargados de buenas intenciones aún se duelen de los porrazos que han recibido con saña desmedida por una panda de psicópatas sedientos de sangre.

Gracias, gentuza (los unos que nos dirigen y los otros que nos "protegen"), porque entre todos habéis conseguido algo que creía que no era posible: que mi propia patria me de asco y vergüenza. Es doloroso decir esto, y más doloroso es sentirlo.

Algo hay que no va bien, me pregunto qué clase de filtros psicológicos se está haciendo a los aspirantes para ser admitidos. ¿Cuál es el perfil de Mosso que se está potenciando? ¿El de una persona solvente, inteligente, con un mínimo de sensibilidad? ¿o el de un macarra de barrio que se mete a policía para hacer lo que más le gusta: dar "hostias"?

¿Qué preparación psicológica siguen los Mossos y otros cuerpos de seguridad durante su formación? Está claro que se les da una preparación física y se les adiestra muy bien en el uso de la porra. ¿Se les adiestra también para que sepan cuándo deben usarla? ¿Se les sensibiliza para que sepan cómo afrontar las situaciones de una sociedad moderna como la nuestra? ¿Se les conciencia de la enorme responsabilidad que tienen entre manos y se les enseña a manejarla?

¿Cómo puede ser que los agentes no fueran perfectamente identificados como es OBLIGATORIO?
¿Qué hemos hecho para merecernos unos políticos que en lugar de potenciar la persecución y denuncia de la brutalidad policial, pretendan consagrar la impunidad prohibiendo la difusión de imágenes de las cargas policiales? ¿y a nosotros quién nos protege de ellos?

Las pocas dudas que tenía se me han despejado: este país es una soberana mierda pinchada en un soberano palo.